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Euge Peroni

Desaprender para criar en libertad

Ella decidió convertir el living de su casa en laboratorio de aprendizaje. Con una presencia vibrante en Instagram y Spotify, Euge Peroni se consolida como guía esencial para madres y padres que buscan herramientas prácticas en el mundo de la crianza y el desarrollo emocional. No solo comunica teorías; ella vive la maternidad en primera persona, y traduce conceptos que a veces parecen inalcanzables a un lenguaje familiar y cotidiano.

En el universo digital, donde la maternidad se muestra inalcanzablemente perfecta, su voz comunica con una claridad que sacude. Desde 2022, a través de su cuenta de Instagram @eugeperonipodcast, y más recientemente desde el 2024 con su podcast en Spotify, Education Lab, Euge consolidó un sitio diseñado para desaprender y aprender en conjunto.

Su intención es clara: compartir experiencias y estrategias prácticas que sirvan como guía para comprender, acompañar y, sobre todo, disfrutar de la crianza y la educación con un trabajo consciente. En sus plataformas, aborda con naturalidad temas que desafían el día a día familiar, como los berrinches, las alternativas a las pantallas, crianza respetuosa, apego seguro y el complejo tránsito hacia la adolescencia.

Pero no siempre tuvo en sus planes un podcast de crianza. Su brújula apuntó a las relaciones internacionales y la diplomacia. Sin embargo, el encuentro con modelos distintos en el extranjero y la llegada de sus tres hijos transformaron su trayectoria profesional en una misión de vida. Hoy, la magíster en Política Social y especialista en Montessori combina el rigor científico de la neuroeducación con la maternidad.

Su historia con la formación fue un descubrimiento transformador que ocurrió lejos de casa. “No tenía planeado hacer nada de educación en mi vida, quería ser embajadora”, confiesa entre risas. Sin embargo, un viaje a Estados Unidos le abrió los ojos. Precisamente, su interés por la crianza despertó al notar un modelo de disciplina completamente distinto al que conocía en Paraguay. “Yo decía: ‘Qué raro, ¿esto será que realmente funciona?’. Porque a mí me daban chachá en la cola, era un clásico”.

Tras graduarse en Relaciones Internacionales y desarrollar políticas públicas, una mudanza marcó un punto de inflexión: “En Colombia hice mi maestría en Política Social y me metí a la educación. Entonces empecé a entender cómo se forma sin imponer, construyendo”.

“No hay libertad si no hay límites, pues estos son como las barandas de un puente:
no nos dejan caer”

Euge Peroni

Estos estudios se complementaron con una especialización Montessori de cuatro años que le permitió entender que esta metodología no es una cuestión de estética, sino una herramienta para que el niño descubra que es capaz. En conjunto, su base académica le permite hablar con autoridad de la importancia crítica de los primeros años. Para ella, la infancia es la arquitectura misma de nuestra sociedad. Y utiliza una metáfora poderosa para explicarlo: “Todo lo que nosotros construimos de los 0 a 6 años es el cimiento de la casa. ¿Qué pasa cuando eso está mal? Tenés que derribar la construcción o empezar a parchar por todos lados de por vida; es lo mismo con la persona”. Bajo esta premisa, su labor se volvió una cruzada por proteger esa etapa, especialmente frente a la invasión de las pantallas, a las que rechaza profundamente en la formación de la identidad.

MÁS ALLÁ DE LOS LÍMITES Y LOS BERRINCHES

En una generación que a veces confunde el respeto con el libertinaje, Euge marca una línea clara: “No hay libertad si no hay límites, pues estos son como las barandas de un puente: no nos dejan caer”, explica. Para ella, las reglas son actos de conciencia sobre qué tipo de persona queremos ayudar a formar.

Esa formación no está exenta de tormentas. La profesional habla de la contrariedad no como un enemigo a evitar, sino como un sentimiento que debe ser aceptado. “El manejo de la frustración es la habilidad emocional clave. En un niño se refleja como un berrinche y los padres no sabemos qué hacer, pero tenemos que aprender a abrazar esa emoción para generar la habilidad”. Según su mirada, si no enseñamos a gestionar eso en la infancia, corremos el riesgo de criar adultos que transformen esa energía en envidia, egoísmo o maltrato.

UN MANUAL PARA PADRES

A pesar de su agenda cargada de actividades, reserva un espacio vital para las asesorías familiares, una labor que desempeña con la convicción de quien entra a la intimidad de un hogar para transformarlo. A diferencia del enfoque clínico tradicional, su consultoría Montessori se traslada al terreno: la casa. No se trata de dar un diagnóstico, sino de observar las dinámicas entre el adulto, el niño y su espacio para ayudarles a mejorar la convivencia desde la raíz.

Esa necesidad de democratizar el conocimiento y llegar a más hogares es lo que la impulsó a volcar su experiencia en el papel. Actualmente, Euge se encuentra en pleno proceso de escritura de su primer libro, cuyo lanzamiento está previsto para noviembre. Más que un tratado académico, lo define como una guía práctica nacida de la falta de tiempo que hoy agobia a los padres. “Quiero que sea como un manual, porque a veces nos cuesta leer y, ante un berrinche, queremos saber qué hacer rápido”, comenta entusiasmada.

El texto promete ser un refugio de casos reales, herramientas para desbordes emocionales y, sobre todo, soporte científico que ayudará a las familias a entender para qué educan.

Al soltar la presión de ser perfectos y aceptar las propias fallas, se crea un hogar donde la confianza es más importante que el control. Para Euge, el secreto está en la humildad de reconocer que entre la teoría y la práctica hay una brecha gigante. Lo importante no es evitar el error, sino lo que hacemos después de equivocarnos: “Yo creo que aprender a perdonarse es la clave del éxito. Perdonate cuando le retaste a tu hijo mal, cuando no llegaste a casa a tiempo o cuando diste más gritos de los que querías”.

Porque, al final del día, educar es caminar al lado del niño mientras descubre quién es, sin prisa y con mucho respeto.

“Aprender a perdonarse es la clave del éxito. Perdonate cuando le retaste a tu hijo mal,
cuando no llegaste a casa a tiempo o cuando diste más gritos de los que querías”

Euge Peroni

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