Narciso
Cine, memoria y rock and roll
Febrero trajo de qué hablar a la escena nacional. El estreno de Narciso en el Festival Internacional de Cine de Berlín 2026 se posiciona de entrada como el evento cinematográfico más importante del año para nuestro país. Poco antes de presentarse en la sección Panorama de la Berlinale, tuvimos la oportunidad de conversar con tres personajes clave para el desarrollo de la nueva pieza del director Marcelo Martinessi: Diro Romero, Macarena Candia y Margarita Irún.
Corría el cuarto año del Gobierno del General. La Asunción de 1958 se tornaba cada vez más cerrada y conservadora. Pero en una emisora radial, el murmullo de un nuevo estilo musical avivaba los sentidos: el rock and roll entraba en frecuencia. El protagonista de semejante innovación no era cantante ni guitarrista, sino un joven locutor de personalidad cautivadora: Narciso Arévalos. En paralelo, exploramos el ambiente radial de finales de los 50 y nos adentramos en las calles de una ciudad que vivía uno de los momentos más crudos del autoritarismo en Paraguay.
En ese contexto de conservadurismo extremo y represión constante, el espectador se encuentra con Manuel Bermúdez, un conocido locutor de 52 años, dueño de la radio Americana, felizmente casado y con hijos. Como todo ciudadano “ejemplar” de la época, era un ferviente adherente al régimen militar que se consolidaba en el país. Sin embargo, ni su esposa Elvira sospechaba que él se escondía en la oscuridad de la noche para buscar intimidad sexual con otros hombres.
Luego de seis semanas de rodaje y varias más de posproducción, Narciso, la nueva película dirigida por Marcelo Martinessi, se estrenará en la sección Panorama del Festival Internacional de Cine de Berlín, que se realizará del 12 al 22 de febrero. Después de ganar dos Osos de Plata en el mismo visionado por su aclamada ópera prima Las herederas (2018), el director vuelve a la Berlinale con una propuesta protagonizada por el talentoso y versátil Diro Romero, el encargado de dar vida al protagonista.
El filme es una adaptación libre basada en el libro del mismo nombre del escritor paraguayo Guido Rodríguez Alcalá. Martinessi —junto a su productora, La Babosa Cine— llevó esta pieza a la pantalla grande con el estilo de cine noir, un género cargado de suspenso, una estética de claroscuros y una fuerte narrativa fatalista.
El filme es una adaptación libre basada en el libro del mismo nombre del escritor paraguayo Guido Rodríguez Alcalá. Martinessi —junto a su productora, La Babosa Cine— llevó esta pieza a la pantalla grande con el estilo de cine noir, un género cargado de suspenso, una estética de claroscuros y una fuerte narrativa fatalista.
¿QUIÉN ES NARCISO?
Su figura es tan cautivante como libre e irreverente. Narciso está inspirado en el personaje principal del libro de ficción histórica que escribió Guido Rodríguez Alcalá en 2016 que, a su vez, se basa en un hecho que marcó el final de los 50 en Paraguay: el asesinato de Bernardo Aranda.
El encargado de ponerse en sus zapatos fue el carismático Diro, referente del teatro asunceno que incursiona en la pantalla grande con este rol. De hecho, para él este paso es un logro y, personalmente, el comienzo de una nueva etapa. A gran escala, sin embargo, lo ve como una confirmación de que Paraguay tiene mucho talento que merece atención.
“Definitivamente, presentar una producción tan importante, que va a ser vista a nivel mundial, es algo que, para mí y para cualquier actor, significa un enorme reconocimiento y la validación de todo el trabajo realizado por años”, cuenta. Además, “me gusta decir que es un punto de inicio, porque ahora el desafío es seguir creciendo y apuntando poco a poco a roles en los que pueda ir todavía más allá en mi carrera”.
Cuando define a su personaje, lo hace con tres palabras contundentes: vital, apasionado y magnético. Diro visualizó a Narciso como un joven con mucho ímpetu y una actitud firme ante la vida. “Era el momento en que se empezaba a instalar un régimen militar, una época en la que él no encajaba. Incluso, se negaba a hacerlo porque era alguien lleno de vida, en una sociedad que comenzaba a ser reprimida”, describe.
ROCK AND ROLL
Ante todo desafío actoral que asume, Romero busca vincularse lo máximo posible con su personaje, comprenderlo y volverse uno. Los acercamientos dependen del proyecto, pero en cada uno de los casos la puerta de entrada para sus interpretaciones es encontrar aquello que mueve o caracteriza su papel.
En el caso particular de Narciso, una clave fue la música. El contexto de su personaje lo invitaba a evocar el lenguaje corporal y los movimientos de un joven locutor de radio con una fuerte pasión por el rock and roll. “Tomé clases de baile de los 50 y tuve que aprender a conducir una moto mecánica; nunca antes subí a una. Fue muy divertido”, recuerda.
A los ojos de Diro, Narciso tiene sus propios objetivos, su forma de moverse y su propia visión: “Al estar basado en un libro que hace referencia a un hecho histórico y personajes que pasaron por situaciones reales, hay un background propio que se toma como punto de partida. En mi caso es el de un locutor, bailarín, amante del rock and roll, rebelde, trasgresor para la época en la que vivió”.
Por eso, para él fue vital conocer a Narciso a través de este género porque se trata de una arista importante para la narrativa del filme. “El rock and roll en esa época era muy ajeno a la cultura y tradición de la sociedad paraguaya. Por eso su aparición en Asunción llamó tanto la atención, y empezó a incomodar a algunos y fanatizar a muchos otros”, explica.
En este encuentro simbólico con Narciso, el intérprete también incorporó parte de su mirada atenta y analítica: “Soy muy observador en general, una situación cotidiana en la calle puede ser una escena con personajes que se muestran tal cual son. Para un actor, mirar desde afuera es un material de lectura sumamente interesante”.
Quizás la casualidad más llamativa es que, en 2021, comenzó a estudiar Locución Radial y Televisiva. “El mismo año que se abrió la convocatoria al casting para la peli. El rodaje inició en 2024, precisamente unos meses después de que terminara la carrera. Así que eso me ayudó mucho a nivel vocal y también para entender un poco ese mundo”, relata.
A nivel estético, el ambiente y el ritmo propios del cine noir representaron una labor escénica especial. “Fue interesante el trabajo previo que hicimos con Marcelo en este aspecto. Como actor, el ver filmes referentes me ayudó a visualizar el posible universo que se planteaba para la película y cuál podría ser el tono actoral, para luego encontrar un lenguaje propio y situarlo en el contexto del Paraguayde la época”, profundiza Diro.
En este sentido, Narciso rinde cuenta de un periodo en el que lo disidente se castigaba con sangre, en el que salirse de la norma podía ser fatal. “Es una película que nos lleva a un momento clave de la historia y nos hace dialogar directamente con el presente. Nos invita a mirar al pasado de frente y reflexionar como sociedad sobre temas que siguen siendo necesarios hablarlos hoy”, opina.
Diro asegura que toda la película puede ser vista como un documento que preserva la memoria de su tiempo: “Pone a la vista la manera en que nuestra sociedad se manejaba en ese punto de la historia y abre conversaciones sobre derechos humanos. Todos y cada uno de los personajes contribuyen a construir esa atmósfera y la figura de Narciso es la que aparece para interpelarnos”.
Une femme fatale
Entre esos personajes que interpelan a la sociedad se encuentra el que encarnó la actriz Macarena Candia. Además de intérprete, ella es bailarina y diseñadora de modas. Curiosamente, su papel en Narciso lleva su mismo nombre. “Maca es una mujer de mente muy libre para la época, alguien que se permitía ser. Me veo reflejada en ella en muchos aspectos.
Creo que la libertad es algo que tengo muy claro que quiero en mi vida y mi personaje lo veía así”, menciona la actriz.
Maca es una femme fatale por excelencia, un arquetipo casi infaltable en el cine noir al que Narciso rinde homenaje. “Para mí es una mujer con presencia, pisada fuerte y que ante los ojos de los demás parece arrasadora, pero que guarda en ella cosas que nadie ve: silencios, misterios”, anticipa.
Para ella, una de las partes más desafiantes de este proceso fue, definitivamente, construir el personaje codo a codo con el director: “De alguna forma, Marcelo te va llevando por el camino hasta hacer que encuentres justo lo que busca. Por eso, intentaba tener todos mis sentidos despiertos en cada ensayo, luego iba a mi casa a estudiarlo, probar y explorar”.
La actriz agrega: “En la Asunción de los 50, a pesar de toda la represión que existía, estoy segura de que había mujeres que iban contra la corriente de lo que se esperaba de ellas, como es un poco mi personaje. Creo que estaban las de libre pensamiento, que miraban de frente a los ojos sin miedo —o con miedo pero lo hacían igual—, y me parece que ni todo el peso de la opresión puede detener a una mujer que en su mente ya es libre”.
EL OJO OMNISCIENTE
Margarita Irún tiene un nombre especial para Goya, su personaje en la película: “Yo la llamo el ojo todo avizor”, nos cuenta. Este rol es un eje interesante para hacerse la imagen de cómo hubiera sido la Asunción de los 50. “En el ámbito del trabajo, Goya es de una autoridad trascendental y subrayada, ejerce poder y presencia en la radio dirigida por Bermúdez. Siempre lo observa todo y domina las situaciones muy atentamente”, describe.
Como actriz con más de cinco décadas de experiencia en escena, Margarita preparó este papel dentro y fuera del set, con una especial atención a la corporalidad de Goya porque, para ella, el eje de su rol es la autoridad: “Así nació su voz, una que la caracteriza. En un filme noir, debemos saber que los personajes son complejos, y traté de mantener la tensión y la ansiedad requerida que son partes de la estética de este cine”.
Desde su perspectiva, el personaje de Narciso dialoga de manera crítica con su tiempo a través de una mirada disruptiva para la época. “En aquel momento, Asunción estaba creciendo, y eso, en un filme noir, puede reflejar la energía y la ambición, sí, pero al mismo tiempo, la oscuridad y la opresión”, detalla y agrega que “es muy fuerte para quienes vivieron las circunstancias de entonces. Esta historia se da dentro de una gran presión política, y justamente el cine es una herramienta que mueve la consciencia y el respeto, por ende, a los derechos humanos. Ese es el maravilloso aporte de este filme: contribuir a denunciar injusticias y prevenir futuras dictaduras”.
Margarita vaticina que la repercusión de esta película será mágica: “Amaría que todos la vean, los llevará con seguridad a la profunda reflexión que necesita nuestra identidad en la búsqueda de justicia y verdad. Se verán envueltos en emociones conmovedoras que los harán desear gritar: ¡Injusticias nunca más!”.











